Fuente: Fuente: GRES ARAGÓN – FAVEKER a través de Alianza S2E
La reconstrucción del edificio incendiado en el barrio de Campanar, en Valencia, vuelve a poner sobre la mesa un debate técnico clave para la seguridad en edificación: cómo evaluar realmente el comportamiento de las fachadas frente a la propagación exterior del fuego.
Más allá de la elección de materiales concretos, el caso evidencia una cuestión fundamental: la suma de productos con baja combustibilidad no garantiza por sí sola que una fachada limite la propagación de un incendio. La seguridad real depende del comportamiento del sistema constructivo completo, algo que solo puede evaluarse mediante ensayos a gran escala.
Del producto al sistema: un cambio necesario en la evaluación del riesgo
Tradicionalmente, la reacción al fuego de los materiales de construcción se clasifica mediante las llamadas euroclases. Estos ensayos evalúan productos individuales en condiciones controladas, normalmente simulando el inicio de un incendio en el interior de una estancia.
Sin embargo, la propagación exterior del fuego por fachada responde a un escenario completamente diferente. En este caso intervienen múltiples factores: la interacción entre materiales, la geometría del sistema constructivo, la presencia de cámaras ventiladas, la continuidad de los elementos o la eficacia de barreras cortafuego.
Por ello, diversos expertos del sector advierten de que evaluar únicamente los productos por separado puede resultar insuficiente para comprender el comportamiento real de una fachada durante un incendio desarrollado. La interacción entre los distintos componentes del sistema puede modificar significativamente el resultado final.
La importancia de los ensayos a gran escala
Ante esta realidad, cada vez más países europeos han incorporado o están desarrollando ensayos a gran escala para sistemas de fachada, en los que se analiza el comportamiento del conjunto constructivo frente a un incendio realista.
Estos ensayos permiten observar aspectos que no aparecen en las pruebas de laboratorio de materiales aislados, como:
- la propagación vertical del fuego por la fachada,
- la interacción entre los distintos componentes del sistema,
- la eficacia de las barreras cortafuego o elementos intumescentes,
- o la posible caída de partes de la fachada durante el incendio.
Este enfoque de evaluación “de sistema” permite analizar cómo funcionan conjuntamente los distintos productos que componen la fachada y si realmente limitan la propagación exterior del incendio.
Campanar: una oportunidad para avanzar en seguridad
El incendio de Campanar puso de manifiesto la rapidez con la que el fuego puede propagarse por una fachada cuando las condiciones lo favorecen, en especial el viento. La reconstrucción del edificio ha incorporado sistemas diseñados específicamente para mejorar la seguridad frente al fuego.
Más allá del caso concreto, el episodio ha contribuido a reforzar la conciencia sobre la necesidad de abordar la seguridad de las fachadas desde una perspectiva integral, que tenga en cuenta tanto los materiales como la configuración del sistema constructivo.
En este contexto, iniciativas sectoriales y debates regulatorios en España y Europa están impulsando la incorporación de ensayos a gran escala para sistemas de fachada, con el objetivo de disponer de herramientas más fiables para evaluar el riesgo de propagación exterior del fuego.
Seguridad basada en evidencia
La evolución normativa en materia de incendios en fachadas apunta hacia un enfoque cada vez más basado en la evidencia técnica y en el análisis del comportamiento real de los sistemas constructivos.
El aprendizaje que deja Campanar es claro: no basta con seleccionar productos con una determinada clasificación de reacción al fuego. Para garantizar la seguridad de los edificios es imprescindible comprobar cómo se comporta el conjunto de la fachada frente a un incendio real.
Solo así será posible diseñar envolventes que realmente limiten la propagación del fuego y protejan tanto a los ocupantes como a los equipos de emergencia.