El pasado 6 de marzo tuvo lugar en Madrid la mesa redonda promovida por AEIM en la cual los principales actores del sector de la madera, representados por Pablo Figueroa, presidente de la EPF (European Panel Federation), Benoît Jobbé-Duval director de la ATIBT.(Association Technique Internationale des Bois Tropicaux) y Pablo Sabín director de la Fundación CESEFOR discutieron y respondieron a las principales dudas del sector maderero.
Una de las principales dudas y cuestiones a resolver era como afectaría el EUDR a las empresas del sector. Los ponentes coincidieron en que el EUDR es una carga administrativa a mayores para las empresas y que para su implementación es necesaria la digitalización, tanto del sector como de la administración pública. Los ponentes hicieron hincapié en los constantes retrasos generados por la falta de digitalización de la administración pública, que no es resolutiva frente a la grande y mediana industria que ya ha hecho “los deberes” para digitalizarse e incorporar el EUDR mientras que la pequeña empresa, que es mayoritaria en España y especialmente en nuestro sector, no recibe el mismo apoyo ni atención.
Para implantar el EUDR como algo beneficioso para la industria es necesario que administración pública e industria vayan de la mano y hagan una labor de concienciación con la ciudadanía, pero también de los técnicos, arquitectos e ingenieros que prescriben el material, para que la filosofía que se trata de adoptar, vaya también asociada a la acción. Saber es hacer.