Oslo, 24 de octubre de 2025 – En su Asamblea General, celebrada en Oslo, la Organización Europea de la Industria del Aserradero (EOS) centró sus debates en cómo Europa puede aprovechar plenamente el potencial de la madera para alcanzar sus objetivos climáticos y de bioeconomía. La ciencia ha confirmado desde hace tiempo que la madera es uno de los materiales más respetuosos con el clima: almacena carbono durante toda su vida útil y, al utilizarse en lugar de materiales que consumen mucha energía, reduce significativamente las emisiones.
Europa necesita un enfoque más flexible para lograr sus objetivos de Uso de la Tierra que reconozca el valor climático tanto de los bosques como de los productos de madera. La gestión forestal sostenible, que combina la tala responsable, la replantación oportuna y la adaptación al cambio climático, debe ir de la mano de un mayor aprovechamiento de la madera en aplicaciones de larga duración, como la construcción. Este enfoque circular mantiene los bosques sanos y resilientes, almacena carbono biogénico durante décadas y reduce las emisiones totales al sustituir materiales con altas emisiones de carbono, como el acero y el hormigón.
Esta visión también debería ser fundamental para la incipiente bioeconomía europea, que debería proporcionar un marco claro para atraer inversiones a lo largo de toda la cadena de valor forestal, a la vez que estimula la producción y el consumo de productos derivados de la madera que impulsen tanto la prosperidad como la neutralidad climática.
En cuanto a la propuesta revisada de la Comisión Europea sobre el Reglamento de la UE sobre la Deforestación (EUDR), publicada el 21 de octubre, los miembros manifestaron su profunda preocupación por las deficiencias estructurales introducidas apenas dos meses antes de la entrada en vigor del Reglamento. La nueva propuesta no refleja la realidad operativa del mercado, donde grandes, medianas, pequeñas y microempresas cooperan dentro de cadenas de suministro estrechamente integradas. Al establecer diferentes fechas de aplicación para las empresas en función de su tamaño —grandes y medianas empresas antes del 30 de diciembre de 2025, y pequeñas y microempresas doce meses después—, la propuesta solo crea una ilusión de flexibilidad. En la práctica, todos los operadores tendrán que cumplir simultáneamente, ya que las empresas más pequeñas deben coordinarse con sus socios comerciales para seguir operando en el mercado.
Además, dado que los operadores y comerciantes de productos finales siguen estando obligados a comunicar los
números de referencia de las declaraciones de diligencia debida o los identificadores de declaración para todos los productos pertinentes, la
carga burocrática no se reduce.
Por lo tanto, EOS insta a los responsables políticos a que suspendan la entrada en vigor del Reglamento para todas las empresas, independientemente de su tamaño. Esta pausa permitiría a los responsables políticos disponer de tiempo para diseñar un sistema verdaderamente viable: uno que combata eficazmente la deforestación dondequiera que se produzca, sin penalizar a los países y regiones que practican la gestión forestal sostenible y mantienen recursos forestales saludables.