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Gabarró amplía su gama de maderas para exterior con la incorporación de la tarima tropical Louro Gamela de Wood-Deck

Gabarró ha reforzado su Catálogo de Madera y Productos para el Exterior 2026 con el lanzamiento de la tarima de madera tropical Louro Gamela (Nectandra amazonum) de Wood-Deck.

Con esta incorporación, la compañía potencia su línea de pavimentos macizos de alta gama, ofreciendo a arquitectos, paisajistas y prescriptores una solución natural de extraordinario rendimiento mecánico para proyectos a la intemperie. Tarimas de madera natural que cuentan con múltiples ventajas estructurales y con un ciclo de vida sostenible frente a los pavimentos sintéticos o composites.

Estabilidad y densidad

Procedente de las regiones tropicales de la región amazónica de Brasil y con certificación FSC®, la tarima Louro Gamela destaca por ser una madera de fibra recta —ocasionalmente entrelazada— y grano medio, características que le confieren un comportamiento estructural muy predecible. Técnicamente, se clasifica como una madera de densidad media-alta, con un peso específico que oscila entre los 600 y los 700 kg/m³ al 12% de humedad, lo que asegura una notable resistencia al desgaste superficial y al impacto en zonas de alto tránsito.

Uno de los factores determinantes para su prescripción en exteriores es su bajo coeficiente de contracción volumétrica. Esto se traduce en una excelente estabilidad dimensional: la madera minimiza los movimientos de contracción y dilatación ante los cambios bruscos de temperatura o los ciclos de lavado, reduciendo drásticamente el riesgo de fendas, alabeos o aperturas en las juntas de la tarima. Aparte de cómo pavimento, también es ideal para la fabricación de muebles de jardín, revestimientos, construcciones, bancos de parque y pasarelas. También es idónea para molduras, marcos de ventanas y puertas exteriores.

Además, su durabilidad natural frente a agentes biológicos es excepcionalmente elevada. La tarima Louro Gamela, comercializada en largos de 1200-3500 mm, presenta una alta resistencia inherente al ataque de hongos xilófagos e insectos, lo que permite su instalación directa en perímetros de piscinas, terrazas marítimas y entornos húmedos sin necesidad de recurrir a tratamientos de autoclave o impregnaciones químicas añadidas.