La ponencia pronunciada en el webinar del pasado 5 de febrero versa sobre la situación una del sector actual del sector de la construcción industrializada y su impacto.
La situación es que hay una demanda creciente de viviendas por dos motivos: el primero es un incremento residencial. En los últimos 5 años se ha incrementado la población española en de residentes en 2 millones de personas y que venimos de un déficit acumulado de viviendas que se habla de 700 a 800.000 viviendas. Y ante una situación normal de crecimiento de demanda, pues debería responder con una oferta también creciente. Sin embargo, esto no está ocurriendo. ¿Por qué no ocurre? Pues porque hay un incremento de la regulación. Cada vez es más complejo construir, cada vez hay que pedir más autorizaciones, cada vez se pide más. El nuevo código técnico viene con nuevos requerimientos de sostenibilidad, de habitabilidad, que al final son más coste. También hay un incremento del coste de materiales, de mano de obra (este año pues ha habido un incremento salarial del 3,5%. En materiales, hay algunos como el cristal que ha tenido un crecimiento de 20%, del aluminio también estamos hablando de esos porcentajes. Y cada vez es más difícil gestionar con estos incrementos. Hay un incremento también ligado con esa regulación de burocracia que a veces hay que pedir más autorizaciones, más organismos para hacer una vivienda. La mano de obra está decreciendo, es un es un trabajo en mano de obra que tiene que rotar por distintos lugares y en algunos casos es penoso, en otros casos es complicado. Entonces, la gente tiende ahora a buscar trabajos más estables que favorecen la conciliación familiar.
En el suelo, también tenemos una situación de escasez. Durante muchos años no se ha desarrollado suelo y según los datos históricos se requieren entre 10 y 15 años para poner suelo en el mercado.
Y hay también un incremento de exigencia de los clientes. Los clientes pagan mucho por su vivienda y al terminar cada vez son más exigentes. Nos encontramos que hay empresas que al terminar la construcción ya se dedican simplemente a buscar la postventa desde el minuto cero.
Todo esto que significa un incremento de riesgos empresarial y una reducción de rentabilidad. Entonces, ante esa reducción de rentabilidad, no tenemos nuevos integrantes en el sector de la promoción, de la construcción que hacen que ese cruce entre demanda y oferta no tenga lugar como debería ser: tenemos esta falta de cruce de demanda y oferta por un lado, y por otro lado tenemos otra situación en el sector de la construcción que se ve como un sector que puede ser la solución, pero también nos encontramos con que la demanda del promotor y la oferta del industrializador tampoco convergen.
¿Por qué no convergen? Porque el promotor lo que está buscando es sistemas certificados y testados, una capacidad productiva que le aporte tranquilidad, un prototipado, esto es, que el sistema se adapte más a su proyecto que ellos adaptar atarse al sistema. Busca también que el proyecto siga un sistema de financiación tradicional y se traslada mucha de la responsabilidad al industrializador. Ya no solamente del sistema, sino también los cálculos asociados.
Ante esa incertidumbre, se quiere que esos sistemas que no se conocen, trasladar esa responsabilidad y también, como no, pues un precio que por lo menos sea igual o inferior al de la construcción tradicional.
¿Y qué es lo que ve el industrializador por su por su lado? Pues que necesita financiación para desarrollar los sistemas constructivos que demanda el promotor, el constructor y el arquitecto. Necesita financiación para poner en servicio la capacidad productiva que la tiene que poner por delante. Estamos hablando de muchos millones de euros, porque no es lo mismo pues una fábrica de componentes que una fábrica de módulos de viviendas que tiene una superficie pues elevada, con unos gastos de automatización y robotización muy relevantes.
¿Qué es lo que también demanda el industrializador? Una demanda estable acorde a una capacidad productiva: yo te la doy si tú me das una demanda estable. Esto es que yo sé que de aquí a 2 años mi fábrica va a ponerse en servicio y va a tener una demanda recurrente. También lo que demanda es una estandarización. Está dispuesto a certificar sus sistemas, pero son esos sistemas los que tienen que ponerse en obra.
No podemos estar prototipando cada vez que hacemos una obra nueva, un sistema distinto cada vez porque entonces el ahorro de costes y de tiempo no es posible.
Otra demanda del industrializador es la digitalización, o sea, la toma decisiones en fase de proyecto. Para eso tiene que estar el proyecto digitalizado en BIM, cosa que ahora mismo no ocurre. El industrializador muchas veces habla un lenguaje distinto que el arquitecto, que el constructor y el promotor. El industrializador se mueve en milímetros, el constructor y el promotor en centímetros. Entonces esa esa falta de diálogo hace que no sea viable.
Y, por último, el precio. Lo que quiere industrializador es que se distribuyan las retribuciones en función de lo que aporta cada integrante de la cadena de valor y también que se tenga en cuenta no solamente el coste simple de ese sistema o ese componente en obra, sino todas las implicaciones en cuanto ahorro de tiempo de costes de asociados, por ejemplo. Estoy pensando en las fachadas, el no utilizar andamios, que el acopio en obra pues no sea necesario, la eliminación de residuos, un montón de componentes dentro del coste que muchas veces no se asocian. Es una situación muy complicada. Lo que habíamos dicho antes, tenemos una demanda de vivienda que no se cubre con la oferta. Una posible solución que es la industrialización, pero que al mismo tiempo haya una demanda de por parte del promotor, constructor y arquitecto, que en muchos casos no puede ser atendida por el industrializador. Y una demanda del industrializador que no se atiende por parte del promotor, arquitecto y constructor.
Entonces, ¿cuál es la situación? ¿Y qué estamos diciendo? Que es posible solucionar este este caos que en el que vivimos y que nos aleja de la demanda. ¿Qué es lo que hemos hecho nosotros? Por una parte, hemos impulsado la normalización de la construcción industrializada. Desde que se planteó hace ya 2 años la necesidad de una norma que definiera conceptos claves, qué es industrialización, qué es un componente, cómo se integra. Esos conceptos tienen que estar perfectamente definidos, se tiene que definir un índice de industrialización, en qué porcentaje y tiene que ser una medición aceptada por todos. Por lo tanto, UNE tiene que ser el organismo español que centraliza la toma de decisiones, la que debería de definirlo. Nosotros desde la asociación estamos dentro de este subcomité de construcción de industrializada y estamos en una fase muy avanzada de redacción de esa posible norma. Y aunque parece algo como muy etéreo, es algo muy básico. ¿Para qué? Para que los bancos puedan financiar, financiar no solamente obras, sino también en fábrica, acopios, para que las licitaciones públicas tengan muy claro qué es lo que tienen que pedir en una licitación. Cuando se habla de industrializar, en qué porcentaje es, y que ese porcentaje sea real. Y también en el mundo de los seguros que están asociados a tanto a nivel del profesional del arquitecto, del constructor y del productor. Esos seguros también tienen que sentirse confortables introduciendo esa normativa común. Esto ya se está consiguiendo tras dos años de trabajo: desde la asociación AECI estamos colaborando con UNE y con el resto de los miembros del subcomité.
Ya tenemos un primer paso. Segundo paso, el PERTE de construcción industrializada: 1300 millones de euros en 10 años, con 1000 millones para créditos y 300 de capitalización. La parte positiva son los objetivos: de 15.000 a 20,000 viviendas industrializadas al año, mejora de la sostenibilidad, disminuir los plazos, mejorar la productividad. Todo eso lo “compramos” al gobierno. La parte negativa es que vemos que se están demorando la toma de decisiones, o sea, todavía falta ver cómo se implementa el PERTE. Pero hay también otra parte positiva y es que en Europa se ha lanzado el 16 de diciembre pasado el European Afordable Housing Plan, cuyo objetivo no es otro que combatir la urgencia habitacional que existe, ya no solamente en España, sino en toda Europa. Este plan prevé impulsar la oferta como modernizando el sector, fomentando la construcción industrializada, la digitalización y la reducción de burocracia. Exactamente lo que necesitamos. Esta imposición por parte de Europa que ha visto la realidad a la que nos enfrentamos le ha llevado a movilizar inversiones. Ya hay una movilización comprometida de 43,000 millones de euros en poco menos de 2 meses y se busca una inversión de 150,000 millones anuales para dar impulso a este reto que tenemos. Y también se busca la normalización. Por lo tanto, vemos que lo que se está haciendo en España se está empezando a impulsar desde Europa. Esto nos va a ayudar, sin duda, a que esa inversión que se había planteado inicial de 13 millones pueda ser mucho mayor y refuerza el impulso a la a la a la construcción industrializada y a la normalización que también nosotros hemos impulsado. La asociación de construcción industrializada está presente en Europa también estuvo en la presentación del plan. estamos siendo consultados y se nos ha pedido que se constituya una federación, una asociación de asociaciones europeas para participar en este reto que supone para Europa para resolver el problema habitacional.
Al final somos empresarios y vivimos esta realidad, las dificultades y cómo estamos desarrollando los trabajos. Empezamos con una guía de construcción industrializada para definir que era industrialización, los grados de industrialización, hemos seguido con el marco normativo a través de UNE y ahora estamos eh en Europa también impulsando este desarrollo que sin duda nos va a ayudar a que el PERTE cobre realidad con más fuerza.
También asesoramos a administraciones y a empresas en temas de industrialización a través de grupos de trabajo donde cualquier empresa que forma parte de nuestra asociación puede integrarse en estos grupos de trabajo y puede participar directamente en ese cambio normativo, en esa mejora sectorial. Ahora mismo se está trabajando en la normalización con UNE principalmente en financiación que también está muy asociado al tema de normalización y se está trabajando también con el PERTE.
La presentación completa: Webinar “Construcción Industrializada” | 05.02.2026