La paralización de operaciones en Qatalum (Qatar), tras los ataques a infraestructuras de gas en Ras Laffan, y la declaración de Fuerza Mayor por parte de Aluminium Bahrain (ALBA) han retirado del mercado más de 2,3 millones de toneladas de capacidad de producción, más del doble de lo que toda la industria española transforma en un año. Se estima que el impacto pueda alcanzar más de 6 millones de toneladas de aluminio primario procedente del Golfo, una geografía clave hasta la fecha para equilibrar el déficit estructural europeo ocasionado tras el cierre progresivo de plantas de producción dentro de nuestras fronteras. La Unión Europea se ha convertido en un importador masivo de aluminio primario, de acuerdo con Eurostat, al importar 5,82 millones de toneladas de aluminio primario frente a exportaciones de apenas 0,26 millones de toneladas en 2024.
Según los datos consolidados de 2025, el 22,9% de las importaciones españolas de aluminio primario proceden de nodos logísticos en el Golfo Pérsico (Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar y Arabia Saudí). Sólo Omán permanece como el único proveedor de la región sin problemas operativos, si bien su volumen de suministro resulta insuficiente para compensar el déficit total generado.