España enfrenta un desafío estructural en materia de vivienda. La escasez de oferta disponible—con una necesidad de 200.000 nuevos hogares anuales hasta 2037— y las dificultades para acceder a la misma, han puesto de manifiesto la urgencia de acelerar los procesos de construcción. El sector, condicionado por la falta de mano de obra y una productividad (29 €/h) inferior a la media europea (36 €/h), debe buscar respuestas innovadoras, de calidad y bajo impacto ambiental. La construcción industrializada se presenta como una respuesta eficaz. Sin embargo, su escasa implantación en España, además de algunos hándicaps por resolver como la lenta digitalización del sector o las dificultades en la producción, pueden lastrar su crecimiento. Con el objetivo de acelerar esta transformación surge el Plan CLIC (Construcción Local, Integrada y Compatible), cuyo objetivo principal es contribuir, desde el conocimiento científico-técnico, a la mejora de la competitividad en la construcción de viviendas industrializadas.