
TITANPRO apuesta por pinturas saludables, biososenibles y con altas prestaciones para hoteles durante la feria Interihotel
Más allá del color La elección de un color u otro puede inspirar, emocionar o calmar a los huéspedes. Los suaves hacen que las habitaciones se perciban más luminosas y espaciosas. Los oscuros, sin embargo, aportan sofisticación e intimidad. Los azules se asocian a la calma y la serenidad, una opción recurrida en baños. Los verdes y el color lavanda son refrescantes y recuerdan a la naturaleza y la juventud, por lo que son la elección más recurrida en spas. El amarillo y el rojo son más optimistas y vivos, así que ayudan a acentuar espacio y rincones. Finalmente, los rosas crean una atmósfera fresca y confortable, mientras que un fucsia inspira glamour, especialmente si se combina con una decoración metálica. Pero tan importante es el color como que los revestimientos de un hotel contribuyan a que las habitaciones y los espacios comunes tengan un nivel de calidad de aire


