Dlubal

Día: diciembre 26, 2011

Los árboles de Navidad que decoran las casas durante estos días no son abetos sino Píceas

En medio del bosque, rodeado de adornos, adorado y venerado por los druidas, se alzaba el Árbol del Universo (Divino Idrasil). Su copa simbolizaba el cielo y sus raíces el infierno. Dentro de los ritos paganos de sacralización de la naturaleza, estos pueblos celtas de Europa Central celebraban el cumpleaños de uno de sus dioses decorando un gran árbol perenne. Cuando los primeros cristianos llegaron al norte de Europa, transformaron esta veneración a Frey, dios del Sol, en una conmemoración del nacimiento de Cristo. Se supone que fue san Bonifacio, evangelizador de Alemania, quien cambió el árbol por un pino adornado con velas y manzanas, simbolizando el amor de su dios. Las velas se convirtieron en luces y las manzanas, en las bolas navideñas. El primer árbol de Navidad moderno del que se tiene constancia se sitúa en Alemania, en torno a 1605. La moda comenzó a difundirse por países

[ver aparte]